Aeropuerto Andorra-La Seu: Un agujero para la Generalitat

Aeropuerto Andorra-La Seu: Un agujero para la Generalitat

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Andorra-La Seu

La Generalitat de Catalunya y el Gobierno de Andorra pagan casi un millón de euros por mantener operativo un aeropuerto que utilizan menos de 5.000 personas al año y que no puede utilizarse en invierno.

Tanto la Generalitat de Catalunya como el Gobierno de Andorra dedicaron el pasado año 2015 750.000 euros en sufragar el déficit de explotación del aeródromo que gestionan ambas entidades. Más en concreto, las pérdidas del aeropuerto de Andorra-La Seu le costaron 450.000 euros al Ejecutivo de la Generalitat y 300.000 euros al del Principado.

Estos gastos incluyen la gestión de las operaciones, el sistema de información de vuelos, información meteorológica, gestión comercial, mantenimiento y limpieza.

Si bien la infraestructura del Pirineo cerró sus puertas en 1984, el Gobierno de la Generalitat de Catalunya decidió reabrir el aeródromo privado en 2010 después de comprárselo a sus propietarios de aquél entonces, la familia Betriu por una cantidad cercana a los 9 millones de euros.

Debido a las malas condiciones en las que se encontraba, la Generalitat de Catalunya tuvo que desembolsar adicionalmente 3,9 millones de euros en su reacondicionamiento y puesta a punto. El ejecutivo catalán presidido entonces por José Montilla asumió la totalidad de las obras para adecuar la instalación y reabrirla como aeródromo de uso restringido.

Fue en enero de 2015 cuando La Generalitat y Andorra firmaron un convenio con una vigencia de 5 años para colaborar en la gestión y promoción del aeropuerto y en la búsqueda de operadores. Este es el momento que marca la andadura de la instalación como aeropuerto comercial. Pero para esto, la Generalitat de Catalunya tuvo que desembolsar un millón de euros más para poder gestionar el tráfico comercial al tener que adecuar la torre del control, remodelar la terminal así como los edificios auxiliares del aeródromo.

Y, si bien la Generalitat asegura que esta inversión ha generado un impacto económico directo de 15 millones de euros en los últimos 3 años, lo cierto es que en 2015, el primer año en el que operaron vuelos “regulares”, la infraestructura ha sido utilizada únicamente por 4.769 personas, entre las que se incluyen las tripulaciones de los aviones.

Los únicos vuelos comerciales que se han llevado a cabo hasta el día de hoy han sido los realizados entre el pasado 18 de julio y el 8 de agosto por una agencia de viajes local, que fletó una aeronave de Air Europa, operada por Swiftair con capacidad para 50 pasajeros para unir Andorra-La Seu con Madrid y con Palma de Mallorca.

No puede operar en invierno.

Pero a pesar de la inversión millonaria realizada por el Gobierno de la Generalitat de Catalunya, el aeródromo no puede operar vuelos comerciales durante el invierno por la mala climatología, y además necesita de realizar ajustes en la estructura de su espacio aéreo e instalar un sistema de GPS. Pero para ello es necesario que se realice un nuevo gasto de más de 100.000 euros para que Enaire certifique la operación, algo que a día de hoy aún está entre los asuntos pendientes.

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